sábado, 2 de agosto de 2008

Mudanza.

Me fui a http://biromeybandoneon.wordpress.com
Digo únicamente que BlogSpot es una mierda.

Sin título por ahora.

Antes que nada quiero agradecer/perdir perdón a Pame porque esto es una continuación de su última entrada (siquiera consulté si le molestaba).


Escrito por Pamela:
"Muchos contaron haberla visto sola. Caminando por las calles con su mirada
perdida, sin rumbo. Con su cabello suelto y despeinado, su maquillaje corrido a
causa de las lágrimas y sus manos sangrantes. Con su bello vestido blanco, que
en esos momentos estaba lleno de sangre. Y su corazón, que en algún momento
sintió amor, destrozado.Otros, dijeron verla acompañada. Acompañada por un joven
y bello muchacho, que tomaba su mano con dulzura y delicadeza. Ambos llevaban
una sonrisa colgando de sus pálidos rostros, haciendo juego con sus ojos
enamorados. ¿Que a dónde se dirigían? A una iglesia. Él, con un elegante traje
negro. Y ella, radiante con un vestido blanco, que tenía bordados de flores."
Escrito por Hernán:
...Flores de muchos colores: negras(como alguna vez fue su vida), rojas (como la sangre derramada) y otras aún más hermosas. Pero allí estaba, mirándolo a los ojos, perdida en su mirada, en el verde de sus pupilas. Creanme, era una escena hermosa, incluso para el más insensible de los hombres. De repente, como si quisiera despertarla de un sueño hermoso, de su sueño, el carruaje frenó: habían llegado.
Él bajó primero y dulcemente la ayudó a que ella haga lo mismo. Ambos temblaban, pero a la vez estaban seguros. Entraron a la iglesia rebosante de gente, todo parecía perfecto... Parecía.
Lo que sucedió después no lo contaré, dejemos este texto en alegría y felicidad, no vale la pena arruinarlo.

viernes, 1 de agosto de 2008

Sos.

Sos increíble. No existís, pero te veo siempre en todo lugar. Sé que te voy a encontrar, y también sé que no estás en ningún lado.
No te pienses que te busco todo el día, solamente cuando pienso. Y no me alcanza.
Cuando aparezcas voy a ser la persona más feliz del mundo, pero no sos indispensable: yo soy feliz. Soy feliz, o eso creo, pero al fin y al cabo tengo todo lo que necesito (las personas que me conocen sabrán qué es).
Me siento un loco escribiendote, pero es lo que siento y mi forma de expresarlo. Es mi forma porque me cuesta siempre contar mis sentimientos, y esta hoja de papel es como un cable a tierra, pero me gustaría que la tierra me escuchara.

Nota: Lo escribí primero en papel, por eso el final.

Tres deseos.

Hoy se me paró una vaquita de San Antonio en la mano (sí, en invierno). Siempre conservé la costumbre de pedir los tres deseos, con el miedo de que se vuele, así que los pedí rápido y sin pensar, y estuve todo el día reflexionando en cuáles pediría realmente, y llegué a los siguientes (abajo de cada uno está la justificación correspondiente):

1_ Que se acaben los vivos, los idiotas, la muerte o estos políticos, que son más o menos lo mismo.
Canción de Callejeros (Rehén), hoy la escuché después de unos días y sin duda ese es el primero.

2_ Que Platense ascienda.
Sin duda, no se dan una idea de lo feliz que me haría. Si se la quieren dar: prefiero que ascienda Platense a ganarme el Quini 6.

3_ Dejar de aburrirme de todo.
Simplemente lo necesito.

Cita.

"La estadística es la ciencia por la cual si vos comiste dos pollos y yo no comí ninguno, los dos comimos un pollo."
Jorge Lanata

jueves, 31 de julio de 2008

Falta de inspiración.

Sinceramente no sé qué escribir.

miércoles, 30 de julio de 2008

Deseo de invierno.

Allí estaba otra vez, mirando el vidrio de la ventana blanca, el cielo nublado, las gotas precipitándose sobre su tierra. Pero esta vez era distinto: estaba aburrido. No tenía tristeza, no tenía alegría y mucho menos locura: no tenía en qué pensar.
Sabía que era joven, que algo encontraría para hacer, y como en busca de un milagro se incorporó y dirigió a la puerta de la casa. No le importaba mojarse, le gustaba mucho, dejó que las gotas primero humedezcan su pelo y luego, con placer les permitió caer sobre su rostro.
Comenzó a caminar. Las calles estaban vacías, parecía una ciudad abandonada. Camino sin cesar un buen tiempo hasta que se detuvo para escuchar el canto de algunos pájaros en la copa de un roble, y allí se quedó unos minutos. Cuando estaba por seguir su camino, sintió que alguien le tocaba el hombro y se dio vuelta. Era una chica. Normal, pero no era normal, tenía algo raro. Con su suave voz le preguntó si había perdido algo, mientras intentaba indagar clavándole sus ojos de color sólo comparable con el brillo de las gotas depositadas en las hojas del árbol. Le contestó que sí, mas que no por eso miraba el árbol.
Caminaron juntos durante horas, hasta que el sol se empezaba a poner. Antes de despedirse se aseguraron de saber cómo volverse a encontrar. Una vez concluido el saludo, ella dio media vuelta y se metió en su casa. Al cerrar la puerta algo la detuvo, la volvió a abrir y escuchó "Gracias, ya encontré lo que buscaba".